Correctores de colores: ¿Para qué sirve cada uno?

 

Colour Corrector y Correct&Conceal Pencil

Guía de uso:

Primero de todo, es muy importante preparer nuestra piel antes de empezar a maquillarnos. Sigue tu rutina habitual de limpieza, hidratación, y cualquier otro producto de cuidado facial que uses diariamente. Si nuestra piel está bien hidratada, necesitaremos menos maquillaje 😉

Después de la rutina facial habitual, es muy recomendable aplicar una prebase de maquillaje, que nos ayudará a evitar brillos indeseables, y prolongará la permanencia del maquillaje. Puedes aplicar un poco más de cantidad de producto en aquellas zonas donde se concentran las imperfecciones, o donde la piel es más grasa.

El siguiente paso… Sería muy fácil decir que podemos aplicar una base de maquillaje súper-extra cubriente en todo el rostro y listo, verdad? PERO lo que conseguiríamos así es un aspecto artificial, sin vida. Lo que realmente queremos conseguir es un look natural y de aspecto saludable. Para ello, debemos corregir tan solo aquello que deba ser corregido, centrándonos en cada tipo de imperfección y cómo camuflarla mejor.

Para ser toda una experta en el arte de la corrección de imperfecciones, sigue esta guía:

Para pequeñas imperfecciones: Correct & Conceal Pencil

El tamaño de su punta te permitirá cubrir pequeños granitos, manchas, venitas…, sin necesidad de usar un pincel específico, lo puedes aplicar directamente con el lápiz. Hazlo suavemente, y añadiendo capas, hasta que consigas la cobertura deseada.

VERDE: sirve para neutralizar el rojo, así que este corrector será nuestro mejor aliado si tenemos una piel con tendencia acneica. Puedes cubrir granitos activos, o la rojeces que quedan una vez se ha curado.

AMARILLO: este tono añade luminosidad a pieles con subtonos lilas o azules. Así que si tienes pequeñas venitas visibles a través de la piel, las puedes tratar con este corrector.

MELOCOTÓN: neutraliza manchas oscuras y zonas con hiperpigmentación, que pueden aparecer con la edad, exposición al sol, irritación…

Para imperfecciones grandes: Colour corrector

LILA: neutraliza tonos amarillos, así que te ayudará si tienes la piel clarita, pálida, o con subtonos amarillentos, camuflando las zonas más cálidas de tu piel

Pruébalo! Si tienes la piel clara, con subtonos fríos, prueba usar el corrector lila como iluminador. Aplica tu base de maquillaje habitual, y luego sustituye tu iluminador por este corrector. Se puede emplear en la zona alta de las mejillas, a lo largo de la nariz, y en el arco de cupido. El resultado es un suave toque de luz, casi iridiscente, que dará a tu piel un aspecto natural y jugoso.

VERDE: como ya hemos visto antes, el verde neutraliza el rojo. Por tanto, este corrector jumbo es ideal cuando queremos camuflar una zona de rojez amplia, habitualmente por rosácea.

AMARILLO: es habitual que las personas con una complexión clarita (piel, cabello, ojos) tengan pequeñas venitas y zonas azul-lilosas que se “transparentan” a través de la piel, especialmente alrededor de los ojos. En estos casos, el corrector amarillo es perfecto, ya que neutralizará los tonos azules.

Consejo extra! Puedes usar el corrector amarillo para añadir luminosidad a tu piel. Aplícalo en aquellas zonas donde habitualmente pondrías tu iluminador, o en cualquier otra área a la que quieras dar un toque extra de luz. Cuando apliques la base de maquillaje encima, estas áreas tendrán un aspecto mucho más cálido y radiante.

ROSA: cuando estamos cansados, en nuestra piel pueden aparecer manchas de fatiga. El corrector rosa aporta luminosidad a estas manchas. Sea cual sea tu tono de piel, conseguirás un aspecto más saludable. También se puede usar para disimular pequeñas arruguitas y poros grandes.

AZUL: la mayoría de la gente tiene ojeras azulonas. Pero también hay personas que tienen unas ojeras de color más naranja. Si este es tu caso, usa un corrector azul. También sirve para camuflar lunares y zonas con hiperpigmentación.

Ten en cuenta! La piel alrededor de nuestros ojos es muy delicada. Cuando queremos camuflar nuestras ojeras, es importantísimo aplicar previamente una crema de ojos hidratante. De esta forma, el corrector se deslizará mucho mejor, y el resultado será más natural. También puedes cambiar el orden de aplicación en este caso: primero la base, luego el corrector de color, y después el corrector “tradicional”.

Nota importante: esto es tan solo una guía, pero cada persona tenemos nuestras propias individualidades, así que no debería ser tomado al pie de la letra. Prueba los productos, juega con los colores, y verás cuáles te funcionan mejor 🙂

Después de corregir cada imperfección con su color correspondiente, difumina con el dedo anular, con delicadeza, a toquecitos muy suaves, para fundir el corrector con el resto de la piel. Empezamos difuminando el color más clarito, nos limpiamos el dedo, y seguimos con el siguiente color, hasta hacerlo con todos.

El siguiente paso es aplicar la base de maquillaje. No será necesario elegir un producto de cubrición total, ya que las imperfecciones, que son las zonas que queremos cubrir, ya están camufladas. Usando una base ligera daremos a nuestra piel un acabado uniforme pero natural.

Es muy importante usar una esponja, y repartir el producto por todo el rostro a toquecitos, para no desplazar el corrector aplicado anteriormente. Si usamos una brocha, probablemente tendremos que hacer círculos para fundir la base con el rostro, y destrozará el trabajo hecho con los correctores.

Consejo de belleza: aplica la base con una esponja humedecida (mójala y elimina el exceso de agua). De esta forma conseguirás una capa fina pero uniforme en todo el rostro, ya que la esponja habrá absorbido el agua y limita la cantidad de base que se impregna.

Después aplicaremos nuestro corrector “tradicional” en la zona de la ojera.
final

Si sigues esta guía, conseguirás el mejor look, sin imperfecciones pero natural!

 

 

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